Contracciones de Braxton Hicks: cómo reconocerlas y distinguirlas del parto
Si estás embarazada, es probable que hayas oído hablar de las contracciones de Braxton Hicks, también conocidas como “contracciones de práctica”. Estas contracciones son una parte normal del embarazo y, aunque pueden ser confusas, entender las contracciones de Braxton Hicks: cómo identificarlas es clave para tu tranquilidad. A diferencia de las contracciones del parto, las de Braxton Hicks no suelen ser rregulares ni intensificarse con el tiempo. Su propósito es preparar el útero para el trabajo de parto, fortaleciendo los músculos uterinos. Sin embargo, para muchas mujeres embarazadas, la principal preocupación es saber cuándo estas “prácticas” se convierten en algo más serio. En este artículo, desglosaremos todo lo que necesitas saber sobre estas contracciones: qué son, por qué ocurren, cómo diferenciarlas de las contracciones de parto y qué puedes hacer para aliviar la incomodidad. Nuestro objetivo es proporcionarte la información necesaria para que navegues esta etapa del embarazo con mayor confianza.Índice
- ¿Qué son las contracciones de Braxton Hicks?
- ¿Por qué ocurren?
- Características clave de las contracciones de Braxton Hicks
- ¿Cuándo comienzan?
- Cómo diferenciar las contracciones de Braxton Hicks de las de parto
- Consejos para aliviar las contracciones de Braxton Hicks
- Un momento para reflexionar: ¿Contracciones de Braxton Hicks o parto?
- ¿Cuándo consultar al médico?
- Preguntas Frecuentes
¿Qué son las contracciones de Braxton Hicks?
Las contracciones de Braxton Hicks son endurecimientos temporales y, por lo general, indoloros del útero. Fueron descritas por primera vez por el médico inglés John Braxton Hicks en la década de 1870. A menudo se las llama “contracciones de práctica” porque se cree que ayudan a tonificar el músculo uterino y a prepararlo para el trabajo de parto real. No provocan cambios en el cuello uterino y no indican que el parto esté inminente.¿Por qué ocurren?
Las causas exactas de las contracciones de Braxton Hicks no se comprenden completamente, pero se cree que varios factores pueden desencadenarlas:
- Actividad fetal: El movimiento del bebé dentro del útero puede estimular el músculo uterino.
- Presión sobre el útero: Llenar la vejiga o cambios de posición de la madre.
- Deshidratación: No beber suficiente agua es una causa común.
- Actividad física: El esfuerzo físico de la madre, como levantar objetos pesados o hacer ejercicio intenso.
- Contacto con el útero: Manipulación del abdomen, como durante un examen pélvico o una ecografía.
- Relaciones sexuales: El orgasmo puede provocar contracciones.
Características clave de las contracciones de Braxton Hicks
Distinguir estas contracciones de las del parto es fundamental. Aquí te presentamos sus características principales:- Irregulares: No siguen un patrón predecible. Pueden aparecer y desaparecer sin orden.
- Cortas: Suelen durar entre 30 segundos y 2 minutos.
- No se intensifican: Su intensidad y frecuencia no aumentan con el tiempo.
- Impredecibles: Aparecen de forma aleatoria.
- No provocan dolor: Generalmente son molestas o causan una sensación de apretón, pero no un dolor agudo o intenso.
- Cesan con cambios: A menudo se detienen si cambias de posición, descansas, te hidratas o caminas un poco.
¿Cuándo comienzan?
Las contracciones de Braxton Hicks pueden comenzar tan pronto como en el segundo trimestre del embarazo, aunque muchas mujeres no las notan hasta el tercer trimestre, cuando son más frecuentes e intensas. Algunas mujeres embarazadas pueden no experimentarlas en absoluto o confundirlas con gases o movimientos intestinales.¿Cómo diferenciar las contracciones de Braxton Hicks de las de parto?
La principal diferencia radica en la regularidad, la intensidad y la progresión. Las contracciones de parto se vuelven más fuertes, más largas y más cercanas entre sí con el tiempo. Las contracciones de Braxton Hicks, por otro lado, son erráticas y no conducen al parto.| Característica | Braxton Hicks | Parto |
| Regularidad | Irregular | Regular y predecible |
| Intensidad | Constante o disminuye | Aumenta progresivamente |
| Duración | Cortas (30 seg – 2 min) | Más largas y se van alargando |
| Frecuencia | Espaciadas e impredecibles | Se acortan progresivamente |
| Alivio | Mejoran con descanso, hidratación, cambio de posición | No mejoran, persisten y se intensifican |
| Efecto en el cuello uterino | Ninguno | Dilatación y borramiento |
Entender las señales de tu cuerpo es fundamental durante el embarazo. Las contracciones de Braxton Hicks son una parte natural del proceso, pero saber cuándo prestarles más atención es clave para tu bienestar.
— Tu Guía de Embarazo
Consejos para aliviar las contracciones de Braxton Hicks
Si las contracciones de Braxton Hicks te resultan molestas, aquí tienes algunas estrategias que puedes probar:- Cambia de posición: Si estás de pie, siéntate o acuéstate. Si estás sentada, levántate y camina un poco.
- Hidrátate: Bebe un vaso de agua. La deshidratación es una causa común.
- Relájate: Intenta técnicas de relajación como la respiración profunda o la meditación. Un baño tibio también puede ayudar.
- Evita la sobrecarga: No levantes objetos pesados ni te excedas en el ejercicio.
- Vacía tu vejiga: Una vejiga llena puede presionar el útero.
Un momento para reflexionar: ¿Contracciones de Braxton Hicks o parto?
A medida que tu embarazo avanza, la línea entre las contracciones de Braxton Hicks y las de parto puede parecer difusa. Sin embargo, hay señales claras que te ayudarán a distinguirlas. Las contracciones de parto suelen comenzar de forma gradual pero se vuelven más fuertes, regulares y dolorosas. Si sientes que las contracciones son rítmicas, cada vez más seguidas y no se detienen a pesar de tus intentos por aliviarlas, es hora de prestar mucha atención.¡Importante! Si estás cerca de tu fecha de parto y sospechas que podrías estar en trabajo de parto, no dudes en llamar a tu médico o partera. Es mejor ser precavida y recibir orientación profesional.
¿Cuándo consultar al médico?
Si bien las contracciones de Braxton Hicks son normales, hay situaciones en las que debes contactar a tu proveedor de atención médica. Llama a tu médico o partera si experimentas alguna de las siguientes situaciones, especialmente si estás antes de las 37 semanas de embarazo:- Contracciones regulares que se sienten como las del parto (cada 10-12 minutos o más frecuentes).
- Sangrado vaginal.
- Pérdida de líquido amniótico (rotura de membranas).
- Disminución de los movimientos fetales.
- Dolor pélvico o abdominal intenso y persistente.
- Si tienes alguna preocupación sobre la frecuencia o intensidad de tus contracciones.









